En Linux existe un super-usuario llamado “Root” que, para que nos hagamos una idea, es muy parecido al usuario “Administrador” en Windows. Dicho usuario puede hacer todo tipo de tareas administrativas tales como modificar archivos o instalar programas, aunque también puede introducir un comando incorrecto o borrar lo que no debería y fastidiar el sistema.
Ubuntu está orientado a personas que no tienen experiencia en Linux, así que como medida de seguridad, la cuenta “Root” está desactivada por defecto, es decir, que no puedes (en principio) iniciar sesión como dicho usuario. Pero existen varios comandos que te permiten ejecutar tareas administrativas momentáneamente con los mismos privilegios que Root.
Sudo
Con el comando sudo podremos realizar todas estas tareas administrativas como si tuviéramos los mismos privilegios que el usuario Root. Para utilizar sudo deberemos:
- Abrir una ventana de Terminal pulsando sobre el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal.
- Introducir el comando
sudojusto antes del comando que queremos utilizar. Por ejemplo, si queremos borrar un archivo, introduciremos:
sudo rv nombre_del_archivo - Introducir nuestra contraseña de usuario (la que usamos para iniciar nuestra sesión) cuando nos la solicite.
En el caso de aquellos programas, tales como el Gestor de Paquetes Synaptic, que tengan una interfaz gráfica pero requieran obligatoriamente los mismos privilegios que el usuario Root, dichos programas nos pedirán a través de un cuadro de dialogo nuestra contraseña de usuario.
La primera vez que introducimos la contraseña, tanto en uno como en otro caso, se almacenará durante 15 minutos. Transcurrido ese tiempo y si necesitamos hacer otra tarea administrativa, tendremos que usar de nuevo el comando sudo en el caso de que usemos comandos, o nos volverán a pedir la contraseña en el caso de que usemos el sistema gráfico.
Gksudo y Kdesu
A veces hay programas con interfaz gráfica que generalmente no se usan para tareas administrativas, y por lo tanto no requieren obligatoriamente privilegios de Root, pero que en un momento determinado necesitamos usarlos para hacer alguna tarea de este tipo. En esos casos se debe usar el comando gksudo en Ubuntu o kdesu en Kubuntu. La forma de uso es la misma que con el comando sudo.
Por ejemplo, imaginemos que queremos modificar un archivo con el programa Gedit (algo así como el “Bloc de Notas” de Windows), pero dicho archivo está guardado en un directorio que solo puede modificarse con los privilegios del usuario Root. Si abrimos el archivo con Gedit de la manera habitual, no podremos guardar los cambios que realicemos en el texto. Sin embargo, si abrimos una ventana de Terminal e introducimos gksudo gedit en Ubuntu o kdesu gedit en Kubuntu y seguidamente introducimos nuestra contraseña de usuario, Gedit se abrirá como siempre pero podremos abrir, modificar y guardar cualquier archivo de texto en cualquier directorio.
Mas información del uso de estos comandos en Rootsudo en la página web oficial.





