6
May
2007

Las declaraciones de tu madre traeran cola

Publicado en Cosicas el 6 de May de 2007 - (4) Comments

Con esta frase me enteraba yo que mi madre había aparecido en el Heraldo de Aragón. Ayer fue un día increíble. Me voy a tomar café con un amigo -el autor de la frase- y va y me regala la Wii junto con dos juegos por mi cumpleaños; por otro lado mis alumnos me dicen las notas de sus últimos exámenes y la nota más baja ha sido un 8 - incluido la de un niño que no hace más de un mes lloraba porque sus padres le obligaban a que le diera clase de inglés; y finalmente me entero que mi madre ha sido entrevistada tanto para este periódico como para la televisión local (creo que para Antena Aragón), pero eso sí, a ella se le había “olvidado” comentármelo. Así que ahí estaba todo el mundo hablándome de mi madre y yo que no sabía de que iba el tema. Con lo flipada que estaba ayer y con los preparativos del día de la madre, os podéis imaginar que ayer no pudiera cumplir con eso de “escribiré una entrada todos los días”. Si es que donde dije ‘digo’…
Ya que hoy es el primer domingo de mayo de 2007, y que ayer no pude ni acercarme al ordenador, voy a aprovechar hoy para comentaros cuáles fueron esas declaraciones que, según Armand, “traerán cola”.


Bueno, para los que no se hayan enterado, y según nos cuenta la página 12 del Heraldo del día 5 de Mayo:

La rotura de una tubería de gas en el centro de Zaragoza hizo cundir ayer la alarma entre los trabajadores y vecinos del Coso y obligó a evacuar un edificio de oficinas y varios locales comerciales.

Los operarios que trabajaban en el coso 51, picando en la calle, rompieron la tubería principal del gas. Se avisó a los bomberos y a la policía, que acudieron inmediatamente, y como prevención, cortaron un tramo de la calle. Sólo evacuaron un edificio. El resto, podía salir libremente pero con la condición de no volver, aunque la mitad ni se enteraron. Ahí seguía funcionando todo con normalidad -bueno, excepto que no dejaban entrar a nadie en la zona - pero ya está. En los bares, la gente seguía consumiendo sus copas y sus cigarrillos con toda normalidad, sin enterarse de nada. Y salían a la calle y decían “¡coño, que vacío está esto!” y seguidamente venía un guardia y les decía, “por favor, circulen por aquí, gracias”, y seguían sin enterarse de nada. Y punto pelota. Ni cundió la alarma ni ná. Si es que los zaragozanos tenemos una flema…
A mi madre le dijeron que se podía quedar, y que iba a ser muy rápido. Según el policía, en 5 o 10 minutos, el gas se habría dispersado y continuaría todo con normalidad. Bueno, en realidad esos 5 minutos se convirtieron en dos horas. Durante ese periodo, no se permitía el acceso a la zona. Y ahí teníais a mi madre, tirándose de los pelos por no tener clientes, pero sorprendentemente tranquila. Estaba yo más histérica que ella, que tras enterarme de la noticia por la radio, la llamé medio llorando, y yo ‘Mamá, ¿estás bien?” “¿por qué no iba a estar bien?” “¡leches! ¡que ha habido un escape de gas y han evacuado toda la calle donde trabajas! ¡y la zona está en alerta! ¡y hay peligro!” “aaahhh, esooo, pues nada, aquí en el quiosco leyendo un libro para matar el rato” “pero ¿¡que haces ahí!? ¡Vete a casa ahora mismo!” y mi madre “¿por?”… Esta mujer, algún día, nos dará un susto.
Y a esto que se le acercan un par de periodistas y le preguntan que por qué no se había ido. Y ella contesta, con su habitual parsimonia, ‘porque nadie me lo ha dicho’. La siguiente pregunta fue en qué le había afectado, y mi madre contestó literalmente: ‘Si no pasa gente, no vendo.’ y Finalmente le preguntaron ‘y mientras ¿que hace!?’, a lo cual mi madre respondió ‘pos nada, mirar’.
De esta mini-entrevista, el Heraldo ha publicado:

Un poco más enfadada por la situación se manifestó M. G., quiosquera del Coso. “Me ha dado igual que me hayan dejado quedarme aquí, porque no pasaban clientes…”, reconoció.

y han puesto en su boca:

“Me han dejado quedarme, y he podido ver todo, pero no han permitido pasar a nadie por aquí” M.G. Quiosquera

Como veis, un poco cambiado, pero gracias a dios, en sustancia, lo mismo. Excepto en lo de que estaba enfadada. Es más, estaba partida de risa y haciendo bromas con un señor de una oficina contigua que también se había quedado, y tuvieron que pedirle por favor que se pusiera seria porque querían hacerle una foto. Y como no entebdía por qué se tenía que poner seria, se la hicieron a traición diciendo: ‘eh, usted! ¡que así no puede salir en el periódico!’ y haciendo una foto en el momento de girar la cara hacia la persona que le gritaba.
Mas increíble fue la declaración de la portera del piso de oficinas que hay en frente del quiosco de mi madre. Cito textualmente:

Bomberos y Policía sólo procedieron a desalojar los edificios y establecimientos de los números impares. El resto de vecinos permanecieron en sus domicilios, aunque sin poder salir hasta que terminó la alerta. “Nos han dejado encerrados, pero por lo menos hemos estado en nuestras casas, aunque siempre te viene a la cabeza que puede pasar lo de Palencia”, admitió C., del número 56 del Coso.

Pues bien, lo primero es que esta señora no vive ahí, sino que es la portera. Es más, nadie vive ahí porque es un bloque de oficinas solamente. Como no se confundieran con la casa de putas que había anteriormente en el último piso, cuyas profesionales eran las únicas que estaban en el edificio fuera de las horas de oficina habituales… Lo mejor de esta declaración es la declaración en sí. Una señora, que no es por faltar, pero ni acabó los estudios de primaria - eso sí, la mayor curranta que he visto en mi vida, a esta señora nadie le ha regalado nada - ¿os imagináis haciendo esa declaración? no, ¿verdad? ¿queréis saber qué dijo en realidad?

Reporteros: ¿a usted también le han dejado quedarse?
La portera: ¡que coño me van a dejar! ¡el joputa del guardia este que no me deja salir!
El guardia: yo le dejo salir, pero dese cuenta de que no puede usted volver.
La portera: ¡joe con el gilipollas este! pero ¿no le he dicho que man llamao dalao pa que vaya yo a hacer un recao? que es aquí alao, que mire, aquí.
El guardia: oiga señora, que si yo le dejo a usted volver a entrar, se me cae el pelo, que nos han dicho que no dejáramos pasar a nadie.
La portera: cabron

Y hasta aquí la cobertura informativa del suceso hecha por mi madre. Aplausos, por favor. Para que luego os fiéis de los medios de comunicación. Dicen y hacen lo que les da la gana.
En fin, que siento no poner una imagen más amplia y de más calidad por razones legales bastante obvias - que entre la SGAE, el copyright, la ost*** y su madre, hoy en día te denuncian por cualquier cosa, aunque luego sean ellos los primeros en copiar un contenido en le momento que te descuidas y no lo licencias.
Ahora mismito voy y le enseño esta entrada a mi madre, para que vea lo famosa que es por Internet :)

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